Estudiar en el extranjero

¿Una oportunidad para formar el carácter de los trabajadores del futuro y sus habilidades para el mercado más y más globalizado?

Hoy en día es casi obligatorio para los estudiantes europeos irse por lo menos un semestre a otro país para estudiar mediante el programa ERASMUS o otro programa internacional. La recepción de los estudiantes es muy positiva y casi cada estudiante desea repetir esa experiencia y dice que le ha ayudado mucho a aprender algo sobre si mismo y las culturas diferentes del mundo.

Si miramos los estudiantes de la ULPGC en las Palmas de Gran Canaria también es obvio que se lo han pasado muy bien durante su semestre/año de ERASMUS. Todos dicen que aprendieron un montón sobre si mismos y también adoptaron algo del estilo de vida de la gente canaria.

Aunque la mayoría también dice que están decepcionados de las clases en la Universidad y del apoyo por parte de la Universidad. Además la mayoría dice que no han tenido mucho contacto con los estudiantes canarios porque en muchas clases han estado sólo en grupos con estudiantes de ERASMUS y los estudiantes canarios no han sido muy abiertos.

Pero de todas formas muchos de ellos han conocido a gente canaria mediante clases de surf, saliendo de fiesta, etc. Y todos coinciden en  que la gente es muy amable y que les encanta estar con ellos. También es impresionante que todos quieran volver a Gran Canaria y algunos también están pensando en quedarse para siempre o por lo menos están pensando en vivir en España. Dicen que especialmente la forma de vivir aquí en Gran Canaria les encanta,  “no estresarse tanto” y “ relajarse”. Y en verdad la mayoría de la gente en Gran Canaria es así. Y eso no significa que no trabajan mucho – al revés: En su trabajo se esfuerzan mucho y lo que me llamaba la atención durante mis prácticas en una empresa en Las Palmas era que siempre estaban dispuestos a ayudar a sus compañeros, aunque esto significara que tuvieran que trabajar más horas por las que eran pagados. Este “ambiente relajado” viene de que cuando salen del trabajo a las 7 o a las 8 de la tarde, todavía les da tiempo para ir a la playa o practicar cualquier deporte. Y esto es lo que hace el equilibrio tan bueno entre vivir y trabajar.

Pero no sólo han conocido a gente canaria sino también a montones de otros estudiantes ERASMUS. Ya que Las Palmas de Gran Canaria es uno de los lugares más conocidos para realizar un semestre de ERASMUS y cuenta con aproximadamente 400 estudiantes extranjeros al año. Por eso, la experiencia ERASMUS, no sólo significa aprender a vivir en un país diferente sino a vivir con gente de muchos países diferentes y vivir con ellos día a día con sus culturas y costumbres diferentes. En general la respuesta ha sido para todos muy positiva y de ella han nacido nuevas  amistades entre ellos. Aunque es de esperar que algunos de estos contactos se pierdan en el futuro,  pero quedan  las memorias de esa experiencia única ylo que se aprendió de ella.

Seguro que habrá mucha gente que dice que los estudiantes solo vienen para disfrutar del mar y sol y salir de fiesta. Y por una parte puede ser que tengan razón. Claro que la mayoría de los estudiantes tiene que estudiar mucho menos durante su semestre de ERASMUS, dado que la mayoría solo tiene que aprobar los cursos porque las notas de los exámenes no cuentan en su “Bachelor”. Pero estoy convencida de que la razón de un semestre de ERASMUS no debería ser esa,  sino que los estudiantes así tienen la oportunidad de aprender un idioma nuevo o mejorarlo y además formar su carácter, aprender a vivir y trabajar con otras culturas, etc.  

Muy importante es también aprender a conocer a si mismo en diferentes situaciones en las que experimentas lo que es importante en tu vida, así como te empiezas también a hacer la pregunta sobre dónde  y en qué ambiente te gustaría trabajar en el futuro. Estoy segura de que eso nos ayudará a todos especialmente para afianzarnos en el mundo de trabajo cada día más internacionalizado.